Carta de Alejandro Romero (familia adoptiva) desde Guayaquil en respuesta al pedido de Francisco J. Salazar, quien solicita placas fotográficas, que no se consiguen en Quito.En la carta se menciona al importador chino Wa Hin (distribuidor de Seed Plates) y a James (distribuidor de Hammer Dry Plate).
Francisco Javier Salazar CortezCarta de Alejandro Romero desde Guayaquil confirmando el envío de placas fotográficas y solicitando la hierba "tipo" para combatir la tos que afecta a toda la familia. Se menciona que Francisco Salazar Cortez está trabajando con el Sr. Rafael Velazco, empleado de la Casa Andrés Franco.
Francisco Javier Salazar CortezEn el caso de Francisco Javier Salazar Cortez se decidió reunir toda la documentación en orden cronológico, sin distinción de documentos personales y profesionales para facilitar la elaboración de su cronología. La mayor parte de esta serie contiene documentos que testimonian su desempeño profesional como dirigente de la Sociedad “Unión de Choferes del Pichincha”, devenido en Sindicato, tales como correspondencia laboral, oficios, borradores de decretos, copias de registros oficiales, recortes de periódico y publicaciones, credenciales, entre otros. También hay documentación y nombramientos que dan cuenta de su labor como Concejal del Cantón Quito. Asimismo, se incluyen documentos personales como identificaciones, visas de viaje, y títulos de propiedad, entre otros.
Francisco Javier Salazar CortezEsta serie de negativos en plata sobre gelatina de Francisco Javier Salazar Cortez comienza en 1926, con su viaje a EEUU a bordo del vapor Ebro. Francisco permanece dos años en South Bend, Indiana, formándose como mecánico automotriz. Durante su estadía aprovecha para visitar Chicago, Nueva York y Rochester, meca de otra de sus pasiones: la fotografía. Cuando regresa a Ecuador en 1928, lo hace con cámaras fotográficas de distintos formatos, algunos muy extraños para la época, como una panorámica; y también trae consigo equipos de laboratorio fotográfico. Su intención es comercializar estos equipos, pero antes de hacerlo aprovecha para usarlos y monta un laboratorio fotográfico en su casa.
La mayor parte de su producción fotográfica son retratos de familia y de sus compañeros del Sindicato de Choferes, y hay un elemento que se hace presente en ellos de manera transversal: los automóviles de la época. Un aspecto que cabe destacar es el hecho de que en sus fotos las personas siempre se encuentran bien vestidas; si bien la familia Salazar Barrera tenía un acceso a la fotografía que no era usual en ese entonces, tampoco era una práctica cotidiana, estaba reservada para momentos especiales y el motivo de la toma era registrar la presencia de los asistentes.
En cuanto a las locaciones, muchas fotografías son tomadas en sus casas de Chiriyacu, La Merced y de la calle Arenas (Quito), otras son tomadas durante viajes familiares a la sierra y a la costa, en los que visita a su familia de Píllaro y a su familia adoptiva de Guayaquil; algunas registran sitios icónicos de paseo en la ciudad de Quito, y muchas muestran las termas públicas de La Merced. Dentro de las fotografías familiares también se encuentran algunas tomadas en el colegio de señoritas Sagrados Corazones y en el colegio de varones La Salle, donde estudiaban sus hijos. Las fotografías de sus compañeros de gremio son tomadas durante viajes y reuniones de la Federación Nacional de Choferes del Ecuador en distintas localidades del país, y también durante momentos de esparcimiento en las termas de La Merced. Durante la década de 1950 hay fotografías de viajes de trabajo: a Argentina, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, y a Europa (Madrid, París, Bucarest y sitios en Alemania); también hay fotografías en Panamá, que era un lugar de tránsito para los viajes transatlánticos, como así también del Aeropuerto Mariscal Sucre, donde pueden verse aviones de Panagra y PanAm.
Los últimos registros datan de 1962, muestran celebraciones de la Federación Nacional de Choferes del Ecuador y representan también la culminación de una meta que Francisco se propone desde el inicio de su militancia en Sociedad “Unión de Choferes del Pichincha” en 1937: conseguir la unificación a base sindical de los trabajadores del volante de todo el Ecuador.
Francisco Javier Salazar CortezHacia 1920, Francisco Javier Salazar Cortez descubre la fotografía y desde entonces adquiere una variedad de equipo fotográfico. Aprovecha un viaje de estudio a EEUU, en el cual se capacita como mecánico automotriz, para adquirir equipos fotográficos novedosos; entre otros, una cámara panorámica y otras de formato medio, a las que el consumidor amateur no tenía acceso. Su casa cuenta con un cuarto oscuro, al que luego también tendrán acceso sus hijos y nietos, quienes también se dedicarán a la fotografía.
A lo largo de su vida, Francisco Javier Salazar Cortez, fotografía a su familia en su hogar, y durante festividades y viajes familiares. Como líder sindical, registra las actividades gremiales y encuentros nacionales de choferes en distintas regiones del país, contando su historia desde adentro. Las fotografías de este subfondo se complementan con una serie que contiene documentos que dan contexto y permiten profundizar el conocimiento sobre el desarrollo del sindicalismo en Ecuador.
Francisco Javier Salazar CortezRetrato grupal realizado por Francisco Javier Salazar Cortez de 7 hombres luciendo los uniformes de la época junto al ferrocarril.
Francisco Javier Salazar CortezCarta dirigida al Señor Director del Departamento de Obras Públicas Municipales, donde se pide permiso para hacer el cerramiento de la casa situada en Quito en la Av. 10 de Agosto Nº 3032.
Francisco Javier Salazar Cortez